Novela de la autoría de Fernando Fulgosio, escrita y publicada en 1866; en la que según algunos estudiosos, bibliotecarios y profesores está basada la de Pérez-Lugín.
Tuve la ocasión de leerla a edad muy temprana, gracias al impulso del secretario de la RAG, don Juan Naya, al que conocí cuando los bienes y enseres de la Academia se agachaban en el Ayuntamiento de Coruña, llegando a la conclusión de que a pesar de que no existe plagio, pertenece a una cultura, a un modo de argumentar y a una traza que floreció y fue común, global, en una generación de escritores que utilizaron unos hitos símiles que denomino genérico cultural.
En el caso de La Casa de la Troya, don Alejandro muñó, con afecto e ingenio, una atmósfera estudiantil a la guisa de los cuadros de una zarzuela. Es de advertir que en este género, chico, nuestra obra se estrenó al público sin obtener el menor éxito.
Lucindo-Javier Membiela
Matias Membiela-Pollan