Fundado en 1882 por don Juan Fernández Latorre, es uno de los periódicos más antiguos de Galicia y el de mayor tirada.
Se autodefine como periódico regional gallego.
Por el tiempo en que Lugín escribe La Casa se asentaba en un hermoso y soleado emplazamiento, que visité en más de una ocasión acompañado de mi querido padre que escribió en este periódico y fue entrevistado en el mismo. El edificio donde se situaba el periódico era un hermoso caserón que hacía esquina a la Rúa y Puerta de Santiago, en el lugar donde se cruza la Ciudad Alta, la Marina y una de las bocas a la plaza de María Pita.
Don Alejandro contaba en la redacción con una multitud de amigos a quienes leía los capítulos de la novela que iba pergeñando en Madrid y en Sada, recogiendo su aplauso y haciendo caso de sus opiniones encontradas. Esta aserto lo oí cuando niño en varias ocasiones de la boca del Coronel Cerecedo; de camino hacia el Hospital Militar y a la Sociedad Hípica de Coruña.
Cuando don Alejandro fue denunciado por plagio y llegó el juicio, los redactores de La Voz le escribieron una carta de apoyo en la que también se cita a: Sofía Casanova, a Filomena Dato Muruais y el padre Rey Soto.
Doña Filomena Dato Muruais no pudo declarar porque estaba casi ciega y Rey Soto terminó por tener un enfrentamiento con Lugín porque el gallego que empleó en su novela le pareció un (indigno) castrapo.
Vaya en este punto mi recuerdo a Maria Victoria Fernández España, de todo mi entrañable afecto, con la que tuve unas largas conversaciones cuando hace décadas me invitó a entrar en la antigua AP; y que algún día relataré. Y asimismo a los free-lance y a los periodistas con los que he tenido y no tenido la ocasión de epatar.
La relación entre Lugín y sus amados periódicos gallegos y españoles, en particular La Voz de Galicia, es una corriente que de continuo circula por los epígrafes de este glosario.
Lucindo-Javier Membiela

*Amsterdam. Lucindo-Javier Membiela. Años noventa.