ALEJANDRO PÉREZ LUGÍN
compostela

LIBRERÍAS

3 de julio de 2016

En 1886 había cinco librerías: Galí, en la Rúa del Villar, 46, Pazo en la Rúa del Villar, 50, Escribano en la Rúa del Villar, 10, Dolores Rey en la plaza de la Azabachería, 7, y La Católica en la Rúa del Villar. Además de un revuelto de conmovedoras almonedas y librerías de lance.

En lo que conozco, la última almoneda de aquella arcanía, que mantiene el tipo de las que siempre hubo en la misma zona, se encuentra frente a la iglesia de San Félix de Solovio.

El lector entiende que esta enumeración no es exhaustiva puesto que había colmados en donde se vendía también el recado de escribir e imprentas en donde se ofertaba la papelería en todos sus grados y tipos; además de bazares en donde junto a la loza y el cristal se compraban libros, dietarios y devocionarios.

Quede como prototipo de lo dicho la también llamada Papelería El Sol en la calle de la Mámoa, 19, que venía a ser una réplica de La Mascotta que manejaba el gran Lino, amigo de Lugín, tanto en Coruña y en Vigo y al pie de la parada de los coches diligentes. En otro epígrafe se describe lo que ofertaba La Mascotta, cuyo propietario Lino es abuelo del periodista Jesús Mariñas. La relación de los objetos que beneficiaba el propietario de El Sol eran: recado de escribir, plumas, manecillas, tinta, lápices, fósforos, papel de fumar, rifas, relojes, libros y objetos de recuerdo. El nombre de El Sol procedía de la artesanal fábrica de cerillas que estuvo instalada en el edificio de la Inquisición; donde hoy se halla el Hotel Compostela.

 

Lucindo-Javier Membiela

Matías Membiela Pollán

* Anuncio de Librería Galí en un periódico santiagués de finales del siglo XIX.

Foto
La Casa de la Troya The House of Troy La Maison de la Rue de Troie La Casa de la Troya Edición Centenario
OBRA PREMIADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA
LENGUA ESPAÑOLA
Edición de Lucindo-Javier Membiela
Ilustraciones de Cristina Figueroa

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