ALEJANDRO PÉREZ LUGÍN
compostela

PLAZA DE LAS PLATERÍAS

20 de junio de 2016

Antes plaza de los Olivos.

Era un atrio elevado que culminaba en la Cruz do Vilar, en donde se leían los pregones.

El terreno se desmontó y sobre él se construyó la plaza actual y su fuente, llevando una escalinata hasta la puerta del templo.

En la misma se hallaba o se siguen hallando:

La casa frontera llamada del Cabildo, de muy poco fondo y que teniendo un fin decorativo no desentona el ambiente.

La esquina de la gran Casa del Deán, donde hoy se encuentra la Oficina de Atención al Peregrino.

Tres hermosas casas de piedra llamadas de Espinosa que vino a sustituir, muy dignamente, el edificio de la delegación del Banco de España, y hoy el museo de as Peregrinaciones, en un caso similar al de la plaza de Cervantes en lo que atañe a las casas que incluso habitó Santo Domingo de la Calzada y que a su tiempo se derribaron para reponer en su sitio el edificio del domicilio y la banca de Olimpio Pérez; que hoy es uno de los centros culturales de Caixa Nova.

Volviendo a lo que nos interesa —las Platerías—, nos encontramos con que en la esquina este y dando frente a las mismas y por el interior del conjunto catedralicio al claustro, se eleva la Torre del Tesoro y una crujía que contiene los cuartos dedicados al servicio de vestidor de los canónigos y demás menesteres; en el hastial exterior y a nivel de calle están instalados diversos artífices y tiendas.

De la misma plaza de las Platerías y en dirección oeste sale por un lateral la calle de la Conga, que es la vía trasera de las Casas de los Canónigos que dan su frente a la Quintana y que tienen a su vera izquierda y enfrente y en la fachada meridional de la Basílica la llamada Torre de la Trinidad o Berenguela; con un reloj y campanas que dan las horas a su ciudad. La torre y su campana mayor, que hoy se encuentra depositada en el claustro de la Catedral, toma su apelativo del nombre Berenguer de Landoira que fue el obispo que en el Medievo finalizó esta atalaya de defensa.

Los plateros compostelanos fueron unos artistas bien aprendidos por la tradición, en los talleres familiares, en la Sociedad Económica de Amigos del País y en Artes y Oficios (1886).

Los complementos del ajuar de los muebles y de los ropajes de la Catedral eran de plata repujada y poseían un estilo característico, el Compostelano, que tomaba su diseño del barroco gallego y del juego de las volutas sobre las vieiras.

Hoy, abunda en el comercio local una labor falaz, mozárabe, árabe, internacional, que siendo propia del Bajo Duero, de la bellísima Toledo y de la singular Andalucía se ofrece como la propia de la bella ciudad de peregrinación.

El hastial lateral de la Catedral, que da a esta plaza de Platerías, es una composición que se hizo con los relieves y las esculturas que se hallaban en este lugar y otros procedentes de la plaza de la Azabachería-Puerta del Paraíso y de la primitiva basílica. El resultado final, muy revolucionado, es atrayente y aunque heterogéneo es fácil de leer. En su hastial y arcos están representados: San Pedro, el Apóstol Santiago, Abraham, los Profetas Menores, El Salvador, La Virgen con el Niño y los Reyes Magos, San Andrés, Moisés...  

Por esta puerta de Platerías entraron Casimiro y Roquer al salir del baile del Casino: «[...] para acortar camino, atravesándola y saliendo por la de la Azabachería», escribe Lugín. Y al tiempo, Carmiña cuando al amanecer y después del baile acude a misa, o cuando siguiendo la novela y proviniendo de su domicilio de la Senra o de la casa de don Angelito en la Rúa Nueva —don Alejandro no lo aclara— asiste con desespero a este espacio protector para rezarle a la Virgen de la Soledad y a la Purísima y para confesarse con don Dámaso.

 

Lucindo-Javier de Membiela Salgado

Matías Membiela Pollán

 

*Plaza de Platerías. Fotografía: Matías Membiela Pollán

 

Foto
La Casa de la Troya The House of Troy La Maison de la Rue de Troie La Casa de la Troya Edición Centenario
OBRA PREMIADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA
LENGUA ESPAÑOLA
Edición de Lucindo-Javier Membiela
Ilustraciones de Cristina Figueroa

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