Pérez Lugín emplea el término rillote en múltiples ocasiones.
Escribe don Alejandro, «[...] dejóse arrastrar hasta la Rúa para presenciar la batalla de almendras que, por tradicional y bárbara costumbre, ríñese el tercer día de antroido desde los soportales a los balcones, con estropicio de cristalería, peligro de ojos, abundantes descalabraduras y satisfacción de los rillotes, que se pasan la tarde rodando por el suelo y disputándose a piñas y a patadas los proyectiles.»
El rillote es un niño o mocito de la rúa que sólo se acercaba a su casa para mal dormir. No acudía a la escuela y trabajaba en lo que hubiera, al modo de un grumete urbano.
Era el gran esclavo, el famento de mal pronóstico y el perro apaleado por los horteras; no tenía argumento ni un decente fin; ¡era libre!, hasta que comprendía (?) que esa libertad era peor que la que disfrutaban los domados hospicianos y los meritorios cuyo destino era el ser y "estar" en la vida cual avezados recaderos de comercio.
En el resto de España recibían el apelativo de trallas, valentones, charranes, pillastres, harones, garulleros, mandrias, santurdes, pilluelos, tunantes y golfantes.
Entre los literatos que escribieron de una forma consistente y veraz sobre estos benditos pillos de Dios, se encuentran Charles Dickens y Leopoldo Alas Clarín.
El rillote era un elemento propio de la sociedad del norte de la España del XIX y era utilizado, en lo más legal: como vendedor de periódicos, mandado u ordinario, elemento del corro o gancho de los charlatanes en la plaza de Santa Catalina de Coruña... y como postillon de diligencia o pobre zagal y peticionario de unas monedas al paso-paseo, paso-trote-galope y paso-trote-galope y vuelco de la misma tal como escribimos en otra glosa.
Lucindo-Javier Membiela
Matias Membiela Pollan
* Grabado coloreado a mano por el autor. lIustración Gallega y Asturiana, s. XIX que presenta a una bella y graciosa jovencita o una sacrificada madre con su niño del alma (que en el futuro podría descatogarizarse como rillote). Biblioteca Fembiella Art´s.
* Lease "Pipa", Clarin, con inroducción de Caballero Bonald e ilustraciones de Gavarny y otros, de la misma editorial