ALEJANDRO PÉREZ LUGÍN
compostela

SENADORES DE LA UNIVERSIDAD

8 de enero de 2016

Según la Constitución de 1876, en lo referente al Senado y en lo que a La Casa de la Troya interesa, una parte de los senadores eran elegidos por las corporaciones, y en particular por cada universidad y distrito universitario. En su elección participaban los catedráticos compostelanos, los directores de los institutos, de las escuelas normales, de las escuelas especiales y los doctores residentes en el distrito universitario.

En particular, la elección del senador por nuestra Universidad tuvo dos figuras, enfrentadas, que destacan entre los que a continuación se relacionan. El puesto de senador en las Cortes españolas era un honor que al elegido le añadía un mayor prestigio y autoridad; y en su caso el oficio de prócer estatuable porque mediante su actuación resolvía las incidencias que surgían entre la Universidad de Compostela y el Gobierno central.

Los dos senadores de mayor prestancia y que dejaron una mayor huella, a pesar de que el resto de ellos son personajes de alto nivel, fueron: don Maximino Teijeiro y don Francisco Romero Blanco.

La lista de los senadores es la que sigue:

José Montero Ríos: senador por la Universidad de Santiago, en 1881 y 1884.

Maximino Teijeiro: senador en 1887, 1891, 1893 y 1898.

Francisco Romero Blanco: senador en 1896.

Maximino Teijeiro: senador en 1898.

Eduardo Hinojosa: senador en 1899, 1902, 1903 y 1907.

El lector advertirá que algunos de ellos fueron a su vez rectores y en lo que tangencialmente me interesa el recambio entre el rector Maximino Teijeiro y el rector Francisco Romero Blanco provocó la marcha de don José Ruiz (padre de Pablo Picasso) hacia Barcelona.

 

Lucindo-Javier Membiela

Matías Membiela Pollán 

*Paraninfo de la Universidad. Sala del trono de la intelectualidad, decorada con terciopelo rojo, borlas gualdas y la bóveda pintada por Fenollera.

Foto
La Casa de la Troya The House of Troy La Maison de la Rue de Troie La Casa de la Troya Edición Centenario
OBRA PREMIADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA
LENGUA ESPAÑOLA
Edición de Lucindo-Javier Membiela
Ilustraciones de Cristina Figueroa

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